ÓSCAR Y EL GOL DE LA NOVIA (1925)

Hay goles que pasan a la historia por su trascendencia, por su belleza o por otras excepcionales circunstancias. Pero hay un gol de un jugador del Racing que se recordó durante mucho tiempo por su dedicatoria y por el amor que lo impulsó.

Su autor fue Óscar, el jugador que más goles ha marcado en la historia del Racing. Delantero centro rápido, potente y pegador con las dos piernas, Óscar logró lo que ningún otro jugador del Racing ha conseguido: marcar la friolera de 236 goles en los 211 partidos oficiales que disputó. Entre aquellos goles, uno cautivó el amor de una mujer.

El partido

Los Campos de Sport estaban repletos. Con una victoria, el Racing se clasificaba para las semifinales de la Copa del Rey de 1925. El rival era el Arenas de Guecho. Al descanso se llegó con empate a cero. El Racing tuvo que jugar la segunda mitad con diez hombres por la lesión de Montoya y el Arenas abrió el marcador por medio de un penalti. Pero la respuesta del Racing no se hizo esperar y llegó aquel gol.

El gol

La pelota salió fuera, y Óscar fue a recogerla cerca de donde estaba su novia, Manuela Arauna, en una zona donde también estaban los cronistas deportivos, entre ellos Domingo Solís (D’Abionzo). Con el balón en las manos quiso saludarla, y en voz alta se dirigió a ella diciendo: “¡Este gol que voy a meter ahora va por ti, Manolita!”.

Y Óscar sacó, le devolvieron el balón y avanzó sorteando a uno, dos y hasta tres areneros que le salieron al paso con furia, y antes de llegar al área, lanzó un chut de enorme potencia y colocación que hizo saltar a los espectadores y estremecer a la joven.

El gol no sirvió para ganar, pero abrió a Óscar las puertas de la mujer a quien amaba. Meses después, anunció su boda con Manolita. En la despedida de soltero, el escritor José Barrio y Bravo le ofreció un brindis poético que evocaba aquel gol:

“… Desbordóse, alocado, el entusiasmo/
como torrente por el graderío/
la gente, puesta en pie, te ovacionaba/
Qué bárbaro! –chillaban los “malditos”… /
¡Oh, la grandeza de aquel goal magnífico/
llamado “el de la novia” por Domingo/
Solís, el contagiado especialista/
del furioso microbio deportivo!.”

 

Pie de foto: Óscar y su esposa, Manolita.