En la década de los cincuenta España y Cantabria experimentaron un progreso económico y social que también se trasladó al terreno futbolístico. El Racing, con el fabuloso equipo comandado por el talento de Rafael Alsúa, había recuperado la Primera División, categoría que había perdido tras la guerra civil, y los aficionados, animados por el ascenso, invitaron a los directivos a construir una nueva tribuna cubierta detrás de la portería Sur, así como proceder a una nueva ampliación de la General en su parte Sur hasta unirla en sentido circular con la Tribuna de Preferencia, con lo que el aforo aumentó. Otra de las novedades que se introdujeron en los Campos de Sport fue la del marcador simultáneo de la Agencia Dardo, que informaba a los espectadores de los resultados de otros partidos de la jornada mediante unas letras claves que identificaban los diversos partidos, claves que se publicaban en la prensa local.
La novedad de los marcadores Dardo ya se había introducido en los campos españoles en la temporada anterior, pero fue en la de 1950-51 cuando el Racing la incorporó a su terreno de juego con motivo de su regreso a Primera División. La información se recibía vía telefónica, y en El Sardinero, el encargado del marcador se llamaba Jesús Bezanilla, que contaba con tres ayudantes.
Aquel marcador simultáneo desapareció en temporada 1977-78 de la grada de General para pasar a una de las esquinas del campo. Definitivamente desapareció de El Sardinero en 1980.