Hay comportamientos que son comunes a muchos de los seres humanos, por ejemplo el pasar fácilmente de un estado de positivismo y euforia, a otro de pesimismo y negatividad; también es muy frecuente que cuando algo nos molesta o deprime, busquemos un culpable para volcar nuestra frustración, es decir desahogarnos nosotros “ahogándole” a él. El Racing de esta temporada es un claro ejemplo de estas circunstancias. Hemos pasado, en un partido, de sentirnos los reyes inabordables de la segunda división, a asegurar que ni siquiera nos vamos a meter en el play-off; luego otra vez vernos, si no los reyes sí los príncipes, y nuevamente a asegurar que vamos a quedar en tierra de nadie. Si el sábado , ojala, ganemos en Eibar, volveremos a creer que todo es posible. Esto es una carrera de fondo, lo importante no es cómo estamos en la jornada 20 ó 30, lo importante es la jornada 42; escuché comentar a alguien que lo ideal es estar “tapados” en el pelotón de cabeza, y dar el esprín en las últimas jornadas.
Pero queríamos hacer una reflexión más general de la entidad Real Racing Club. A nivel deportivo de la temporada no estamos en el mejor momento, eso es indiscutible; no obstante a nivel empresarial es igualmente obvio que estamos en las mejores circunstancias de los últimos 12 años. Eso es lo más importante, la entidad ha ido superando momentos muy críticos y ha ido dando pasos, cada vez más rápidos en todos los sectores, crecimiento acelerado con la llegada de los nuevos propietarios. Este devenir es fundamental para el futuro del club y nos llevará antes que después al ansiado ascenso.
AUPA RACING